09 abril 2012

9° Descenso


9° Descenso

 Crónica


Esta semana los exploradores de laCaverna serán cronistas.

08 abril 2012

Realismo Mágico

Por Carlos Vásquez

La oscuridad comienza su lenta agonía, las hadas recogen diligentemente el polvo de estrellas que le dieron brillo a la penumbra nocturna. Los seres noctámbulos se apresuran para terminar sus últimos menesteres mientras la más tardada de las hadas recoge lo último de polvo estelar. Cual mensajeros fugaces la caballería de avanzada de brillantes y dorados trajes hace su entrada como preludio del vencedor invicto que una vez más y como de costumbre se impone al reino de las sombras. Entonces el mundo presencia el nuevo nacimiento del majestuoso rey del cielo, dador de vida y bienestar. Entre tanto en los dominios perpetuos del mar, un grupo de grises bombarderos comienza a desplegarse para hacer su ataque en los valles y ciudades donde el hombre trabaja arduamente. El acercamiento de la flota bombardera se anuncia con el tronar y saltar de chispas de su maquinaria, súbitamente comienza el infinito bombardeo de líquidos proyectiles que impactan en su terráqueo objetivo, impregnando de sus maravillosos regalos al suelo que paciente aguarda tan preciado insumo para dentro de sus fábricas transformarlo en la vida de sus plantas.

Terminado el ataque, el dorado gobernante asuma su rostro y envía de nuevo a sus cálidos caballeros a inspeccionar  lo que el ataque a dejado, viendo la gravedad de los daños benévolamente envía a sus tropas a evaporar los residuos y a cobijar a sus súbditos.

Una vez que todo está arreglado y en orden el rey de los cielos abandona su trono celeste y le presta su lugar a la elegante reina de la noche, quien agradecida ilumina tiernamente como caricia de madre a toda la superficie y sus habitantes mientras que las hadas espolvorean sus estelares especias que acompañaran a la emperatriz de la noche en su nocturna estancia.

Mágicos momentos que en nuestros días cuesta ver y esta ha sido solo una pequeña mirada surgida gracias a unos minutos en que se abandona la rutina y se busca entablar conexión con el alma del mundo y su lenguaje único.

El cristo es otro


Por José Andrés Ochoa
-Publicación especial-


El calor aprisiona.
Mientras trato de minimizar mis gestos, sentándome frente al ventilador y jadeando recostado en el sillón, maldigo el intenso calor. Es así como en el invierno. Mientras en aquellas fechas de fin de año incomoda el tener que desempolvar chumpas, ahora me siento igual con el hecho de no saber si tener puesta una camiseta o no. El calor agobia.
En el este de Alta Verapaz es así. Las temperaturas se elevan, dando paso a que el polvo de las carreteras de terracería se adhieran al cuerpo con el excesivo sudor. Las vías –esas que ya tienen 10 asfaltos, según las promesas de mandatarios- muestran un auténtico calvario de Semana Santa. El vía crucis es ahora otro.
Quienes trabajan en el campo no conocen qué es un descanso por decreto de jueves y viernes santo. La verdadera pasión de Cristo se refleja en tener que caminar al costado de la carretera, mientras se lleva el machete al hombro –su cruz; al mismo tiempo que el polvo y sol aprisionan el cuerpo. Y sin embargo, en contraste a quienes insultaban a Jesús como un mentiroso, ahora quienes observan el hecho se expresan de otra forma. Es el silencio, la indiferencia, de ver cómo unos tienen que sufrir mientras mi preocupación es ver cómo me sirvo agua sin tener que caminar.
Las merecidas vacaciones a nuestras extensas y agobiantes jornadas educativas, en las que cargar un par de libros en la nueva mochila y aguantar el tráfico en el carro con aire acondicionado, seguro es excusa válida para que la Semana Santa sea eso: unas vacaciones justas y necesarias.
Ahora el Cristo es otro. Quien debe sufrir la pasión del siglo veintiuno es aquel que es atacado por la indiferencia. Y cuando intenta exigir igualdad e condiciones, al campesino se le ataca como un “terrorista” o “terco y necio”. Para que merezca mi resurrección y recuperar fuerzas para el trabajo y estudio, es otro el que debe morir en los campos arando la tierra para que en mi casa no falten los vegetales.
Mientras las quejas del inminente lunes se hacen notar por los cansadísimos veraneantes del Puerto, el campesino de Alta Verapaz, y de todo el país, ve cómo el lunes no es más que otro día en el que se repite la rutina. Más extenuante, más extensa y menos gratificante. Claro, más calurosa.
Pienso en que me tengo que levantar temprano para desayunar. Antes de, pienso que si aquel campesino que vi empolvado y asoleado en Alta Verapaz, tendrá qué desayunar.

02 abril 2012

Semana Santa

Buen descanso carverneros. 
Retomamos actividades el lunes 9 de abril.

01 abril 2012

Antigua Soledad


Por Francisco Juárez

Nací hace tanto tiempo, sintiendo al viento las caricias de mi madre. Comencé a dar mis pasos entre un mundo que apenas conocía, la mano de mi padre, los juegos con mi hermano, mí tímida voz y la eternidad aún estrenándose. Tuve un nombre y una familia, mi destino parecía indicar que yo debía existir para que miles más lo hicieran, sin embargo me llegó la muerte muy temprano, conocí el dolor en tan poco tiempo, y hoy que veo el rostro de mi alma impregnada entre mis restos, imploro clamando desde la tierra un abrazo tuyo hermano, pues aún escucho tu voz tan solitaria, aún te recuerdo y me recuerdas pues la muerte se vistió de distancia, Caín.  

El invierno que viene después de primavera


Por Carmen Ovalle

Y comienza un  nuevo día. El día es un invierno en las calles, camina y camina sin saber a dónde ir. Con los mismos tics, el mismo caminar, el mismo escritorio en la oficina.  Hablaba…sí hablaba y escuchaba únicamente el eco por el vacío de una habitación, tendía a confundirlo como si fuese un compañero quien le respondía.
Ya entraba la noche, la esperaba con ansías, pues lo único que podía consolarlo era escuchar el llanto de la Llorona cerca de las calles donde vivía. Para él era lo único real. Después de un largo día sentía que dormir era morir por el frío de la soledad que sentía por escuchar el silencio. Así podía comenzar al siguiente día a vivir otra vez esperando que ella, él o ellos dieran respuesta alguna a sus abundantes palabras.
No se explicaba por qué los árboles, los grillos, las flores hablaban más que los miles de personas que sólo dan respuestas vacías a las tantas cuestiones de la vida.


De camino a casa



Por Susy Flores 



-¡Ay Lucy! No sé cómo le vamos a hacer para regresar, pero algo se me ocurrirá- decía Chepe mientras se lavaba las manos en el río de los Muertos. Llevaban horas caminando y todavía no sabían dónde se encontraban. Lo único que había para comer eran unas cuantas frutitas que se habían encontrado por ahí, estaban cansados y pronto el hambre atacaría de nuevo. Pensaban qué era lo mejor, si seguir caminando o esperar a que alguien llegara por ellos.          El aire comenzó a soplar fuerte y escucharon una voz detrás de ellos que los llamaba en una especie de susurro, ambos se miraron fijamente y voltearon a ver buscando un alguien,  pero lo que los llamaba no era un alguien sino un algo. Un robusto árbol movió sus ramas y empezó a decir sus nombres, ellos caminaron hacia el árbol esperanzados, hasta se podría decir que sus rostros se iluminaron al escuchar sus nombres. –Escúchenme muy bien, a lo largo de ese camino se toparan con unos amigos míos, ellos les enseñaran el camino a casa, pero a cambio deben de hacerles unos cuantos favores. Primero pasen con mi gran amigo el señor Piedra Blanca, él los mandara con cara Pálida, la cerca, por último el naranjal les dará las últimas instrucciones y podrán llegar a casa-  Lucy y Chepe se abrazaron, no podían creer la suerte que tenían, ¡Por fin podrán regresar a casa! Le dieron las gracias al robusto árbol y se alejaron de aquel lugar.