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07 abril 2011

Luis Ángel González - J.R.R. Tolkien

Por Luis Ángel González

Ai! laurië lantar lassi sûrinen!
Yêni ûnôtime ve râmar aldaron,
yêni ve lintë yuldar avânier
mi oromardi lisse-miruvôreva
Andûne pella, Vardo tellumar
un luini yassen tintilar i eleni
ômaryo airetâri-lîrinen.

Sî man i yulma nin enquantuva?

An sî Tintallë Varda Oiolossëo
ve fanyar mâryat Elentâri ortanë
ar ilyë tier undulâve lumbulë;
ar sindanôriello caita mornië
i falmalinnar imbë met, ar hîsië
untûpa Calaciryo mîri oialë.
Sî vanwa na, Rômello vanwa, Valimar!
Namârië! Nai hiruvalyë Valimar.
Nai elyë hiruva. Namârië!

¡Ah, como el oro caen las hojas en el viento!
E innumerables como las alas de los árboles son los años. Los
años han pasado como sorbos
rápidos y dulces de hidromiel blanco
en las salas de más allá del Oeste, bajo las bóvedas azules de
Varda,
donde las estrellas tiemblan cuando oyen
el sonido de esa voz, bienaventurada y real.

¿Quién me llenará de nuevo la copa?

Pues ahora la Hechicera, Varda,
la Reina de las Estrellas,
desde el Monte Siempre Blanco
ha alzado las manos como nubes,
y todos los caminos se han ahogado en sombras,
y la oscuridad que ha venido de un país gris se extiende
sobre las olas espumosas que nos separan,
y la niebla cubre para siempre las joyas de Calacirya.
Ahora se ha perdido, ¡perdido para aquellos del Este,
Valimar!
¡Adiós! Quizá encuentres a Valimar.
Quizá tú lo encuentres. ¡Adiós!

-John Ronald Reuel Tolkien, El señor de los anillos La
comunidad del anillo, p. 526

Este poema es recitado por Galadriel cuando La Comunidad del Anillo abandona Lôrien, un bosque poblado por altos elfos. Namârië significa Adiós.

Este fragmento es uno de mis favoritos de mi autor favorito, no debido a la fuerza de sus palabras o a una idea sublime, sino a la gracia y belleza del lenguaje más completo que Tolkien, profesor de lenguas de la Universidad de Oxford, creó: el Quenya. Imagínense la dificultad de tan larga faena, la creación de un lenguaje. Y sin embargo, Tolkien no creó una lengua, sino más de diez: Quenya, Sindarin (la lengua noble), Adûnaico (lengua vernácula de Nûmenor), Westron (lengua común), Telerin (el lenguaje de los elfos del mar), Doriathrin (lengua materna de Lûthien), Nandorin (la lengua de los elfos del bosque), Sindarin Antiguo (eslabón evolutivo entre el élfico primitivo y la lengua de los elfos verdes), Ilkorin (una lengua perdida), Khuzdul (la lengua secreta de los enanos), Éntico (talvez lo hayan escuchado en la película de Las dos torres, lenguaje lento en el que no se dice nada que no valga la pena decir), Orco y Lengua Negra (la lengua de Mordor), Valarin, Élfico Primitivo. Y en su juventud aprendió y mejoró tres lenguajes inventados por allegados a él. Animálico (inventado por Mary y Marjorie Incledon, primas de Tolkien), Nevbosh (el nuevo sinsentido, eso significa nevbosh, literalmente. Inventado por jóvenes amigos de Tolkien), Naffarin (una mejora del Nevbosh que se perdió en el tiempo, al menos sabemos que vrú significa siempre).

Si los confunde la pronunciación cabe decir que las vocales con un circunflejo se pronuncian de forma larga y abierta, no son necesariamente sílabas tónicas. La letra C se pronuncia siempre como K sin importar si precede a la E o I. La H se pronuncia como en el inglés.

Para escuchar un ejemplo de Quenya perfecto pueden escuchar una grabación del mismísimo Tolkien
recitando el poema que acabo de compartirles: http://www.youtube.com/watch?v=6de_SbVUVfA

Namârië!... digo, ¡Adiós!

24 marzo 2011

Salomé sin Sibila (Brujas)

Por Luis Ángel González*

Salomé Sales saltó sacudiendo sus sábanas sabatinas. Saboreó salchichón sancochado, salmorejo sápido, sidra seglar, suculentas sanguina, sangüesa. Se sació. Salió sabiendo: sucumbiría. Salió sigilosa. Santos sabían su sabotaje: sacralizó seguimientos siniestros. Se sobresaltó, sujetáronle, suspicaces sobrestantes sesudos. Salomé subyugada. Subiéronle sobre singular sampán. Salomé se sabía sentenciada.

Saltaron sobre suelo seco. Salomé se sorprendió sobremanera, sobrenatural simposio. Satenes, sederías seductoras, sedentes. Selenitas serafines sibaritas. Sobrecogedor sanctasanctórum. Singulares sotanas sobre sacerdotes. Salomé siguió su simulacro.
—¡Sí! ¡Señorita Sales! —señaló Saúl, sumo sacerdote, sosteniendo su salterio—.
—Sumo sacerdote Saúl —. Simuló Salomé sinuosamente. Suseseo: sabroso.
—Salomé sirve su serrallo. ¡Semejantes saturnales satánicossostienes! ¡Sinvergüenza! ¡Salaz! —saltó septuagenario señor. Se santiguó santurrón séquito.
—Sí, su senil señoría —sonrió Salomé, socarrona—.
—¡Suficiente sincretismo! Se sabe su secreto.
Suspiró Salomé.
—Seduje, sedé sus sentidos. Sibila se sometió. Solíamos subir serranía, sostener sexualidad, ¡soberbia satisfacción! Serpientes salían sonando. Serenidad suprema. Sílfide sagrada, sílfide soñada. ¡Seráfica sería! Sibila. ¡Sibila!
—¿Silvina?
—¡Sibila! —saltó Salomé.
—¡Sin sensiblerías!
Salomé siseó, sañuda.
—¡Sacrilegio! ¡Sacrílega! ¡Sacrílega! —sermoneó Saúl.
Sepulcral silencio.
—Safismo, salacidad, sedición —siguió su señoría—.
Significando… su sentencia será: su ser sacrificado —soltó, severo.
—Su sadismo será su sepultura —señaló Salomé, siniestra.
Sostuviéronla señoritos, señorones, séquito sacristán. Surcaron su ser seis sables. Siguiente, sumergiéronla, sin segmento salido, saladar séptico, Salomé subyacía. Suprimidos sus senos. Suprimido su ser.
—¡Sáquenme! ¡Sáquenme! —suplicaba Salomé. Sufría suplicios.
Semejaba sufrimiento sempiterno.
Según se sumergía sus sacudidas se simplificaron. Sin socorro Salomé sucumbió. Sombras sumieron sus sentidos. Sin sepelio sepultada.

Siete soles siguieron. Sus sentidos sanaron. Sentada sobre singular sillón, sosteniendo saloma sincretista, se suspendía Sibila. Supersticiones sustanciales: submundo. Salomé, sustentada, sosegada.
—Sectarios sirven sedición, suprimen sacerdocio. Saetas sinfín surcan sátrapa Saúl. Sables sesgan su sesera. Sale su sangre, ¡será sustento! Somos saldadas. Sucumbe sumo sacerdote —susurró sutilmente Sibila.
—Sublime —sonrió Salomé.

*Luis Ángel González cursa el Tercer Semestre de la carrera de Letras y Filosofía, con este texto le damos la bienvenida a nuestras profundidades Cavernarias.