Por Julio De León García
Desperté con el deseo de al menos poder plasmar
en este pedazo de materia lo que amo sangre mía.
Desde el más
profundo anhelo de sentirte cerca,
pero solo imágenes solo rostros en el olvido
que ya no quiero y cuando al más no querer,
más es intenso
el recuerdo.
¿Pero que ya hasta el odio he visto?
Si claro si el
odio lo he sentido,
al cuando solo
tratar perderte en el olvido, no hay capacidad
solo y trate de que en los ojos
tuyos que yacen miles de imágenes vividas,
que son pedazos
de mi vida misma,
hay permanecen y tu sola existencia
cerca o distante me hace sentir me inconcluso.
con ese sentimiento
tan presente,
pero tan hostigarte allí siento odio;
Pero por mi mismo por mi incapacidad
de no ser solo yo,
por no ser un ser independiente
porque mí necesidad de tu presencia.
Cuando al odiar más amar ya se entiende de locura
y que puedo
decirte por locura
si con solo enloquecer me siento que respiro
si necesito esa sensación de tu cercanía
aunque sea tu odio para que no me olvides
porque muero por no tenerte
es eso que me llena ese vicio insaciable
por sentirte al menos cerca.