Con una adicción se decidió a avanzar, se dedicó a creer que todo es posible con una obseción segura, algo que en este mundo puede existir si se lo proponía.Todo se muestra indeciso y confunso así que se sentó a meditar por lo que no era visible, por lo que no era tangible y empezó a hacerlo realidad.
Cansado de leer lo que todos escriben, de lo que muchos hablan pero nadie conoce, de lo que algunos añoran pero no se atreven a luchar por ello, todo es tan turbio como tus pensamientos y nada es sano como mi alma lo desearía. Nunca se sintio un extraño solo un inadaptado que no lograba enterder como todo puede pasar sin el concentimiento de algo, a quién habia que pedirle permiso para lograrlo? a quién habia que acudir para la fuerza? cómo se combatía la apatía de la vida? cómo se logra vivir con la indiferencia, con la ignorancia? si se quita lo negro y lo crudo de este mundo seguiría siendo uno? o seria tan aburrido que todos comenzarían una revolución de masiva destrucción? y fue así como se me ocurrio! empecé una canción para atraer a un grupo desconsolado, era triste, misteriosa y con el objetivo de hacerte sentir miserable, lo logré y tuve mi grupo, mi familia, la que ciegamente me apoyaba en lo que decía o decidía y empezó la revolución.
Con la palabra como mi arma y mi corazón como mi escudo empezamos a luchar por lo que llegamos a llamar "las gotas de fuego" todo lo que un día nos lleno de una gloria pagana, las gotas de fuego consistían en un ritual que convertía a cada uno en uno como tal o lo que otros conocían como un cambio radical de pensamiento, ibamos uno a uno compartiendo las gotas de fuego para laverles el cerebro y transformalos en persona sin crítica para que así nosotros fueramos superiores y dominar a lo que se volverían en una raza inferior, "los indolentes" , los que sin importar su circunstancia estarían dispuestos a llenar nuestra gloria pagana.
Practicamente degeneramos un mundo para alimentar nuestro ego y ser el poder máximo sobre las mentes vacías y entonces lo noté, me encontré como otro adicto más, otra mente vacía más , otro cuerpo flotante manipulado por la obseción del cambio, por la afición de la pregunta y por la humillación de ser un ignorante e indiferente de la realidad.
Cansado de leer lo que todos escriben, de lo que muchos hablan pero nadie conoce, de lo que algunos añoran pero no se atreven a luchar por ello, todo es tan turbio como tus pensamientos y nada es sano como mi alma lo desearía. Nunca se sintio un extraño solo un inadaptado que no lograba enterder como todo puede pasar sin el concentimiento de algo, a quién habia que pedirle permiso para lograrlo? a quién habia que acudir para la fuerza? cómo se combatía la apatía de la vida? cómo se logra vivir con la indiferencia, con la ignorancia? si se quita lo negro y lo crudo de este mundo seguiría siendo uno? o seria tan aburrido que todos comenzarían una revolución de masiva destrucción? y fue así como se me ocurrio! empecé una canción para atraer a un grupo desconsolado, era triste, misteriosa y con el objetivo de hacerte sentir miserable, lo logré y tuve mi grupo, mi familia, la que ciegamente me apoyaba en lo que decía o decidía y empezó la revolución.
Con la palabra como mi arma y mi corazón como mi escudo empezamos a luchar por lo que llegamos a llamar "las gotas de fuego" todo lo que un día nos lleno de una gloria pagana, las gotas de fuego consistían en un ritual que convertía a cada uno en uno como tal o lo que otros conocían como un cambio radical de pensamiento, ibamos uno a uno compartiendo las gotas de fuego para laverles el cerebro y transformalos en persona sin crítica para que así nosotros fueramos superiores y dominar a lo que se volverían en una raza inferior, "los indolentes" , los que sin importar su circunstancia estarían dispuestos a llenar nuestra gloria pagana.
Practicamente degeneramos un mundo para alimentar nuestro ego y ser el poder máximo sobre las mentes vacías y entonces lo noté, me encontré como otro adicto más, otra mente vacía más , otro cuerpo flotante manipulado por la obseción del cambio, por la afición de la pregunta y por la humillación de ser un ignorante e indiferente de la realidad.
